El término proof-reading o corrección de pruebas identifica el proceso de relectura del texto traducido por parte de otro traductor con el objetivo de detectar errores de imprenta, erratas, repeticiones u omisiones de partes del texto de origen, errores ortográficos, gramaticales, sintácticos e incongruencia en la compaginación.
En esta fase de verificación posterior a la traducción, el traductor no efectúa el control de la terminología, a menos que existan casos evidentes de inadecuación del vocabulario utilizado por el traductor original, y no interviene ni en el contenido ni en el registro estilístico.