Nacido de la fusión de dos términos ingleses, "translation" (traducción) y "creation" (creación), el término "transcreación" o "traducción creativa" identifica el proceso de reescritura localizada, o sea de adaptación de un mensaje a la lengua-cultura de destino en el pleno respeto del fin, del estilo, del tono y el contexto del mensaje original.
Un mensaje se considera bien "reescrito" cuando logra transmitir al usuario las mismas emociones que el mensaje original, manteniendo inalterados sus requisitos de estilo y contenido.
Como modalidad de traducción, la "traducción creativa" es muy similar a la localización, que asimismo implica la capacidad de implementar opciones terminológicas y léxicas adecuadas a las especificidades culturales, comunicativas y sociales de la lengua-cultura de destino.
La "traducción creativa", que conceptualmente nace en el campo de la traducción literaria, se utiliza actualmente en los sectores del marketing global y de la publicidad. También se recurre ampliamente a ella en la adaptación de textos para videojuegos y aplicaciones de telefonía móvil.