La aseveración es el procedimiento que certifica la conformidad del texto traducido con el texto original. Se requiere en todos los casos en los que sea necesaria una certificación oficial por parte del traductor con respecto a la correspondencia entre el texto traducido y el texto original.
La traducción jurada es una traducción autenticada y oficializada por un acta de juramento, firmado por el traductor profesional.
El acta de juramento se adjunta a la traducción sellado, validado y registrado por el Funcionario Público (Canciller) en la Cancillería del Tribunal de competencia o por un Notario o en el Consulado del país de destino del documento traducido.
Como documento producido por un órgano judicial, la traducción jurada tiene valor legal. La traducción jurada suele ser requerida para documentos legales y societarios, escrituras notariales, certificados del registro civil y de antecedentes penales, diplomas escolares y títulos académicos a fin de certificar su conformidad con el documento original.
La escritura consta de tres partes: el documento original, la traducción del documento y el acta de juramento firmados por el Canciller o el Notario junto con el traductor, sellados y grapados de forma que formen un solo fascículo. En algunos países, como la Federación de Rusia, también se requiere una traducción libre del acta de juramento. En cada página que forma parte del fascículo se pone el sello de la Cancillería del Tribunal o del Notario o la firma del traductor a lo largo de la línea de junta entre las páginas. Por este motivo, si se separa una sola página de otras páginas que forman parte del fascículo, la traducción jurada pierde su valor legal.